sábado, octubre 08, 2011

El grito mudo.

Estaba yo en esa esquina, la de siempre, el chifa humeando en mi mesa no admitía perdón. La mierda de siempre había sido el tema del día, no hay segundas oportunidades para el que no intenta dos veces, no hay perdón para el que no intenta, no hay vida para el que no quiere parir.

Ella había estado en la misma esquina, la de siempre, con su camiseta albirroja, la de Perú que gustaba mostrar cuando las cosas se ponen a tono con los partidos de una selección que ilusiona cuando uno quiere ser parte de esa ilusión, ella estaba a tono con la idea misma del sueño pero no daba chance a ser parte del suyo, no, ella no quería nacer dos veces.

Estábamos los dos con ese café a cuestas y las miradas no se cruzaban, sabíamos lo que vendría después, los abrazos quedaron en suspenso, los besos los dejamos en paréntesis, la vida la dejamos en pausa, el bebe de su vientre estaba ahora en el tacho de basura de una clínica para el olvido, el partido de fútbol quedaba ahora para la anécdota de otro día de mierda, las palabras sonaban muy despacio aunque las gritara.

Cuando ella dejó que el café cayera sobre su camiseta ennegreciéndolo todo, yo sólo atiné a abrazarla mientras me apuñalaba los recuerdos en ese último adiós a la vida.


Nota. Historia improvisada en 5 minutos con los elementos: Camiseta de Perú, Café, Chifa. Simulando el evento Lucha Libro realizado en Perú.

1 comentario:

Violeta dijo...

y qué será chifa?

creativo, como siempre.
Saludos.