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domingo, mayo 12, 2013

Si (condicional)


Si todos estuviéramos locos
yo sería tan normal,
si ella no tuviera ese nombre
todo sería más fácil,
si el sol no saliera de mañana
dormiría un poco más,
si uno más cero fuera dos
no haría falta adicionar
si no existiera la gravedad
podríamos volar
si nadie muriera alguien día
todos estaríamos tan juntos,
si el planeta dejara de girar
sería menos divertido hablar de inercia,
si la plata se me acabara
buscaría oro en tus manos,
si nada importara tanto mañana
me importarías lo mismo que hoy,
si las letras no se gastaran
mis ganas de escribir lo harían,
si no fuera tan fácil poner un punto
jamás acabaría
de si esto, de si aquello,
pero a mi pesar
si no fuera tan tonto
sería el mismo
que hoy.

viernes, mayo 03, 2013

Ella era, bonita.



Ella encendía el sol con los ojos
Al salir de su casita de cristal
Y mirando el cielo
Decía: buenos días tristeza
O algo así.

Tenía en la cartera unas cuantas estrellas
Y siempre sonreía cuando iba por el camino
A la par que cantaba cosas hermosas
Que sólo ella entendía.

Danzaba en el suelo como si fuera nube en el cielo
Viajando de aquí para allá
Casi flotando,
Con su sonrisa infinita
Y unos ojos enormes
Cuando miraba el cielo y decía:
Buenos días tristeza.

lunes, abril 29, 2013

No le diré hola

No le diré tantas cosas.

No le diré que hoy es lunes
porque se pone de mal humor,
no le diré que cuando sonríe me cura de algunos males
ni que cuando camina me rapta la mirada,
no le contaré lo que me pasó ayer
porque prefiero una tarde con ella hoy.

No le diré que en su compañía el domingo tiene sólo dos horas
porque todo pasa tan rápido cuando salimos a caminar que el domingo parece poco,
ni que la memoria ensancha tanto el día
que a veces vivimos muchas vidas... el mismo día.

No le diré que me,
ni que le,
porque no son cosas importantes
que me preocupen contarle.

No le diré tantas bromas.
No le cantaré guitarras
No le diré te mo.
No le haré poemas
No la llevaré a la luna
Ni la traeré de vuelta
No le haré magia falsa
No le diré tantas cosas.

No le diré que fui yo el de la carta,
no le diré que cuando mete las manos a los bolsillos
me lleva adentro un rato,
no le gritaré en medio de la calle: te estoy buscando!,
porque ya la encontré,
no le diré que la encontré
porque volví a buscarla.

No le diré que fue mentira
ni que fue verdad
o que me da miedo
y que me tiemblan las manos
además de sonrojarme
cuando ella viene sola

y me dice hola.

viernes, abril 26, 2013

Te vi


Te vi
paseando las manos en los bolsillos
y sonriendo sin saber que yo te miraba
atónito de tan bonita que eras, que eres,
todo lo que diga está demás.

Te vi sobrevolar la tarde como si nada pasara
mientras tus hondas penas descansaban en tus hombros cansados
y tú sin hacerles caso te encogías en tu sonrisa
como enamorando el viento cuando te miraba.

Y yo que no soy inmune a tus labios,
menos aún cuando pintan de rojo las seis de la tarde
y tus mejillas hacen de cielo jaspeado;
tus ojos de sol, tus ojos de luna.

Te vi sin saber que estabas ahí
y cuando lo supe, quise evitarte,
por miedo quizás, a todo lo demás,
me hice el idiota como un superman con gafas
sin poderes ni un comic donde contar esta historia.

Te dije que no me gustas
Porque era tan evidente lo contrario
Que afirmarlo sería aún más tonto,
Te vi aceptarlo como quien acepta el mediodía después de las once
Y sonreir como quien apaga la tarde
Y con eso me bastó
Para encender mi noche
En los faros de tus ojos
Cuando no esperan barcos
Ni memorias innecesarias.

Te vi partir en el último tren de las doce
Y me vi decirte adiós
Con una pausa que asfixia
Con las palabras bajando por la garganta
Hasta el fondo de mi mudez.

Te vi irte con tu sonrisa etérea
Y me vi despedirme, como si mañana no te viera
Y me bastará decirte chao, eterna,
(aunque a la distancia me parece que te vi
mirarme desde el tren y decir: yo también... te vi). 

A la  Rebeca de otro nombre.


Rebeca

La Rebeca en sus mejores años,
ésa que bailaba vestida de invierno en la plaza
con todos los aplausos de la luna
y el café lloviendo a los que pasaban.

La chica de los ojos tristes y sonrisa eterna
saltando de aquí para allá con su cartera roja
cantando cosas que ahora no recuerdo
y acaso recordando, se pierden en el tiempo
entre tanto recuerdo de sus piernas blancas
y su falda de estrellas,
entre tanta nostalgia de sus brazos alcanzándome
cuando me cansaba de estar sin ella.

La noche se hacía de motivos en Rebeca
para hacerse extensa y plagar de música
silencios innecesarios que nos sobraban
mientras las horas se gastaban entre sillas de madera
y piscos mal servidos,
entre bromas tontas y sonrisas sin foto,
entre relojes en pausa
entre tanta memoria mentirosa
entre la Rebeca en sus mejores años
y el poeta en sus peores letras
entre su piel besando el aire
y mis manos helando el viento
entre tantas cosas sin importancia
que con ella se hacían importantes
entre recuerdos que ya no recuerdo
y que ella me hacer recordar
sin siquiera intentarlo
entre su vaga intención
y mis ganas de estar vivo
entre su sonrisa vengadora
y mi risa justiciera
entre labios aterrizados
de tanto sobrevolar sus brazos, los míos;
entre el uno y el dos,
entre nosotros,
una Rebeca de otro nombre
y yo un escritor de otro entonces.

La Rebeca ya vuelve,
está parada en la nostalgia
de una memoria a la que miento
para hacer más extraño el pasado
y no saber qué fue del inicio
y me importa menos el final.

La Rebe tiene sus motivos para volver
pero yo le pregunto (sin preguntarle)
para qué hacerlo si en sus mejores años
nunca estuvo aquí,
y cuando se fue
no lo hizo de aquí para irse allá
se fue allá,
para estar
más allá.

La Rebeca es una hermosa mujer sin importancia
una mujer de otro nombre
que se fue
cuando menos estuvo.

martes, abril 23, 2013

Hoy

Hoy me di cuenta que a veces escondes las manos en los bolsillos
tal vez pensando guardarlas para más tarde
cuando tengas que barrer las nubes
y pintar de acuarelas azules el cielo,
cuando las agujas del reloj suben
y te miro sin mirarte
para restarle importancia
a lo que es tan evidente.

Y aquí hago una breve pausa porque me doy cuenta que estoy abusando de la rima y estoy escribiendo ya cosas de enamorado y estoy diciendo HOY como si esto hubiera pasado en mi día.

Hoy me di cuenta que el martes contigo
se parece a un domingo sin ti
escuchándote en cada canción
y suspirando tus ausencias
como un Don Quijote sin barbas
que poco entiende de pausas
mientras corre en la loca aventura
de vivir un día prestado
en tus relojes de arena, dulcinea.

Y aquí hago otra pausa, porque, en realidad no tengo un porqué. Prosigo.

Hoy le puse un punto con sabor a coma
al hoy.

jueves, abril 18, 2013

Voy sin importancia


Voy a darle PLAY a la vida
y vestirme de negro como antaño,
salir a la calle y buscar una fiorella,
como la primera, como la última,
encender todas las velas que tenga en la mano
y hacer volar mis zapatillas
al compás de una canción en inglés
cantada en francés.

Voy a caminar cantando
mientras ando soñando en cosas sin importancia,
voy a ir besándola mientras ella me ignore
y haciéndole poemas mientras ella se sonroje,
voy a darle PAUSE a la tarde
para llenar el cielo de comas
y soplarme todas las nubes de un respiro,
voy a quedarme quieto mientras salto
y mirarla a los ojos
para hundirme en su mirada
y caer en lamentos fríos
de tanto silencio que dicen nada.

Voy a darle STOP
y que todo se vaya a la merde,
que a veces está bien hacer cosas sin importancia
pero cuando el día se llena de ellas sólo buscas precipicios
imaginándote un papel que cayendo nadie alcanza.

Voy a darle PLAY a la vida
para encender la sonrisa de madera
y apagar los días
de aburridas esperas.
(de mentira, de veras)